El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea El comisario irá dando
boletas, como llegando
fueren.
CHISPA: Hoy saber intento,
por qué dijo, voto a tal,
aquella jacarandina;
Huéspeda, máteme una gallina;
que el carnero me hace mal.
Vanse todos, y quedan el CAPITÁN y el SARGENTO
ÁLVARO: Señor sargento, ¿ha guardado
las boletas para mí
que me tocan?
SARGENTO: Señor, sí.
ÁLVARO: ¿Y dónde estoy alojado?
SARGENTO: En la casa de un villano,
que el hombre más rico es
del lugar, de quien después
he oído, que es el más vano
hombre del mundo, y que tiene
más pompa y más presunción,
que un infante de León.
ÁLVARO: Bien a un villano conviene
rico aquesa vanidad.
SARGENTO: Dicen, que esta es la mejor
casa del lugar, señor;
y si va a decir verdad,
yo la escogí para ti,