El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea LOPE: Hablad, decid la verdad.
ÁLVARO: Pues es que alojado estoy
en esta casa; un soldado…
LOPE: Decid.
ÁLVARO: … ocasión me dio
a que sacase con él
la espada. Hasta aquí se entró
huyendo. Entréme tras él
donde estaban esas dos
labradoras, y su padre
o su hermano —o lo que son—
se han disgustado de que
entrase hasta aquí.
LOPE: Pues yo
a tan buen tiempo he llegado,
satisfaré a todos hoy.
¿Quién fue el soldado, decid,
que a su capitán le dio
ocasión de que sacase
la espada?
REBOLLEDO: (¡A que pago yo [Aparte]
por todos!)
ISABEL: Aquéste fue
el que huyendo hasta aquí entró.
LOPE: Denle dos tratos de cuerda.
REBOLLEDO: Tras… ¿Qué me han de dar, señor?
LOPE: Tratos de cuerda.