El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea Vanse todos. Salen don ÁLVARO, el SARGENTO, la CHISPA y REBOLLEDO, con guitarras, y soldados
REBOLLEDO: Mejor estamos aquí,
el sitio es más oportuno;
tome rancho cada uno.
CHISPA: ¿Vuelve la música?
REBOLLEDO: Sí.
CHISPA: Ahora estoy en mi centro.
ÁLVARO: ¡Que no haya un ventana
entreabierto esta villana!
SARGENTO: Pues bien lo oyen allá dentro.
CHISPA: Espera.
SARGENTO: Será a mi costa
REBOLLEDO: No es más de hasta ver quién es
quien llega.
CHISPA: ¿Pues qué? ¿No ves
un jinete de la costa?
Salen don MENDO, con adarga, y NUÑO
MENDO: ¿Ves bien lo que pasa?
NUÑO: No,
no veo bien; pero bien
lo escucho.
MENDO: ¿Quién, cielos, quien
esto puede sufrir?
NUÑO: Yo.
MENDO: ¿Abrirá acaso Isabel
