El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea vos, no tuve que arrojar
otra cosa yo más cerca.
(¡Disimulemos honor!) [Aparte]
LOPE: (¡Quién en la calle estuviera!) [Aparte]
Ahora bien, cenar no quiero.
Retiraos.
CRESPO: Enhorabuena.
LOPE: Señora, quedad con Dios.
ISABEL: El cielo os guarde.
LOPE: (A la puerta [Aparte]
de la calle, ¿no es mi cuarto?
Y en él, ¿no está una rodela?)
CRESPO: (¿No tiene puerta el corral, [Aparte]
y yo una espadilla vieja?)
LOPE: Buenas noches.
CRESPO: Buenas noches.
(Encerraré por de fuera [Aparte]
a mis hijos.)
LOPE: (Dejaré [Aparte]
un poco la casa quieta.)
ISABEL: (¡Oh, qué mal, cielos, los dos [Aparte]
disimulan que les pesa!)
INÉS: (Mal el uno por el otro [Aparte]
van haciendo la deshecha.)
CRESPO: ¡Hola, mancebo!
JUAN: ¿Señor?
CRESPO: Acá está la cama vuestra.