El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea Vanse todos. Salen don MENDO y NUÑO herido
MENDO: ¿Es algo, Nuño, la herida?
NUÑO: Aunque fuera menor, fuera
de mí muy mal recibida,
y mucho más que quisiera
MENDO: Yo no he tenido en mi vida
mayor pena ni tristeza.
NUÑO: Yo tampoco.
MENDO: Que me enoje
es justo. ¿Que su fiereza
luego te dio en la cabeza?
NUÑO: Todo este lado me coge.
Tocan
MENDO: ¿Qué es esto?
NUÑO: La compañía
que hoy se va.
MENDO: Y es dicha mía,
pues con este cesarán
los celos del capitán.
NUÑO: Hoy se ha de ir en todo el día.
Salen don ÁLVARO y el SARGENTO
ÁLVARO: Sargento, vaya marchando,
antes que decline el día,
con toda la compañía,
y con prevención que, cuando
se esconda en la espuma fría
