El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea del océano español
ese luciente farol,
en ese monte le espero,
porque hallar mi vida quiero
hoy en la muerte del sol.
SARGENTO: Calla, que está aquí un figura
del lugar.
MENDO: Pasar procura,
sin que entiendan mi tristeza.
No muestres, Nuño, flaqueza.
NUÑO: ¿Puedo yo mostrar gordura?
Vanse don MENDO y NUÑO
ÁLVARO: Yo he de volver al lugar,
porque tengo prevenida
una criada a mirar
si puedo por dicha hablar
a aquesta hermosa homicida.
Dádivas han granjeado,
que apadrine mi cuidado.
SARGENTO: Pues, señor, si has de volver,
mira que habrás menester
volver bien acompañado,
porque al fin no hay que fiar
de villanos.
ÁLVARO: Ya lo sé.
Algunos puedes nombrar
que vuelvan conmigo.