El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea Vanse y salen don LOPE, Pedro CRESPO, y JUAN
LOPE: A muchas cosas os soy
en extremo agradecido;
pero, sobre todas, ésta
de darme hoy a vuestro hijo
para soldado, en el alma
os la agradezco y estimo.
CRESPO: Yo os le doy para criado.
LOPE: Yo os le llevo para amigo;
que me ha inclinado en extremo
su desenfado y su brío,
y la afición a las armas.
JUAN: Siempre a vuestros pies rendido
me tendréis, y vos veréis
de la manera que os sirvo,
procurando obedeceros
en todo.
CRESPO: Lo que os suplico
es que perdonéis, señor,
si no acertare a serviros;
porque en el rústico estudio,
adonde rejas y trillos,
palas, azadas y bieldos
son nuestros mejores libros,
no habrá podido aprender
lo que en los palacios ricos
