El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea LOPE: Esto
no es paga, sino cariño.
ISABEL: Por cariño, y no por paga,
solamente la recibo.
A mi hermano os encomiendo,
ya que tan dichoso ha sido
que merece ir por criado
vuestro.
LOPE: Otra vez os afirmo
que podéis descuidar de él;
que va, señora, conmigo.
Sale JUAN
JUAN: Ya está la litera puesta.
LOPE: Con Dios os quedad.
CRESPO: El mismo
os guarde.
LOPE: ¡Ah, buen Pedro Crespo!
CRESPO: ¡Oh, señor don Lope invicto!
LOPE: ¿Quién nos dijera aquel día
primero que aquí nos vimos,
que habíamos de quedar
para siempre tan amigos?
CRESPO: Yo lo dijera, señor,
si allí supiera, al oíros,
que erais…
LOPE: Decid por mi vida.
CRESPO: Loco de tan buen capricho.