El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea CRESPO: (A la verdad, no entro dentro [Aparte]
porque desde aquí imagino
como el camino blanquea
veo a Juan en el camino.)
Inés, sácame a esta puerta
asiento.
INÉS: Aquí está un banquillo.
ISABEL: Esta tarde diz que ha hecho
la villa elección de oficios.
CRESPO: Siempre aquí por el agosto
se hace.
Salen don ÁLVARO, el SARGENTO, REBOLLEDO, la CHISPA y soldados
ÁLVARO: Pisad sin ruido.
Llega, Rebolledo, tú,
y da a la criada aviso
de que ya estoy en la calle.
REBOLLEDO: Yo voy. Mas, ¿qué es lo que miro?
A su puerta hay gente.
SARGENTO: Y yo
en los reflejos y visos
que la luna hace en el rostro,
que es Isabel, imagino,
ésta.
ÁLVARO: Ella es; mas que la luna,
el corazón me lo ha dicho.
A buena ocasión llegamos.