El Alcalde de Zalamea

El Alcalde de Zalamea

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ISABEL: ¡Padre y señor!

CRESPO: ¡Hija mía!

REBOLLEDO: Retírale, como has dicho.

CRESPO: Hija, solamente puedo

seguirte con mis suspiros.

Llévanle y sale JUAN

ISABEL: ¡Ay de mí!

JUAN: ¡Qué triste voz!

CRESPO: ¡Ay de mí!

JUAN: ¡Mortal gemido!

A la entrada de este monte

cayó mi rocín conmigo,

veloz corriendo, y yo ciego

por la maleza le sido.

Tristes voces a una parte,

y a otra míseros gemidos

escucho, que no conozco,

porque llegan mal distintos.

Dos necesidades son

las que apellidan a gritos

mi valor; y pues iguales,

a mi parecer, han sido,

y uno es hombre, otro mujer,

a seguir ésta me animo;

que así obedezco a mi padre

en dos cosas que me dijo:

«Reñir con buena ocasión,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker