El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea que de cualquiera manera
es uno solo el peligro?
Sale INÉS con la espada
INÉS: Ésta, señor, es tu espada.
Vase INÉS
CRESPO: A buen tiempo la has traído.
Ya tengo honra, pues ya tengo
espada con que seguirlos.
Soltad la presa, traidores
cobardes, que habéis traído,
que he de cobrarla o la vida
he de perder.
Riñen
SARGENTO: Vano ha sido
tu intento, que somos muchos.
CRESPO: Mis males son infinitos,
y riñen todos por mí.
Pero la tierra que piso
me ha faltado.
Cae Pedro CRESPO
REBOLLEDO: ¡Dale muerte!
SARGENTO: Mirad, que es rigor impío
quitarle la vida y honor;
mejor es en lo escondido
del monte dejarle atado,
porque no lleve el aviso.
Dentro ISABEL