La vida es sueño
La vida es sueño En 1651 decide ordenarse sacerdote, quizá impulsado por las desgracias que ve a su alrededor (decadencia española, guerras, muerte de su hermano, fallecimiento de su hijo natural, Pedro José, locura de un sobrino). En 1653 lo nombran capellán de los Reyes Nuevos de Toledo, donde Calderón fija su residencia. Desde allí mantuvo relaciones con los intelectuales más prestigiosos de España y comenzó un período de lectura de obras fundamentales, que luego incorporó a su teatro: Sagradas Escrituras, Teología e Historia, etc.
Nuevamente vuelve a Madrid, en 1663, al ser nombrado capellán de honor del rey. De aquí hasta su muerte, el 25 de mayo de 1681, se abre un período carente de hechos biográficos significativos.
Pedro Calderón de la Barca, autor teatral
Calderón cultivó todos los géneros y en sus autos y comedias se expresan la filosofía, la historia, la mitología y el costumbrismo de su época. Entre los autos sacramentales pueden destacarse: El gran teatro del mundo, La cena del rey Baltasar, La divina Filotea y El divino Orfeo. Sus comedias más representativas son El alcalde de Zalamea, La vida es sueño, La hija del aire, El príncipe constante y La devoción de la Cruz.