La vida es sueño
La vida es sueño CLARÍN: ¡Qué es lo que escucho, cielo!
ROSAURA: Inmóvil bulto soy de fuego y
hielo.
CLARÍN: ¿Cadenita hay que suena?
Mátenme, si no es galeote[9] en pena.
Bien mi temor lo dice.
(Dentro SEGISMUNDO).
SEGISMUNDO: ¡Ay, mísero de mí, y ay infelice!
ROSAURA: ¡Qué triste vos escucho!
Con nuevas penas y tormentos lucho.
CLARÍN: Yo con nuevos temores.
ROSAURA: Clarín…
CLARÍN: ¿Señora…?
ROSAURA: Huyamos los rigores
de esta encantada torre.
CLARÍN: Yo aún no tengo
ánimo de huír, cuando a eso vengo.
ROSAURA: ¿No es breve luz aquella
caduca exhalación, pálida estrella,
que en trémulos desmayos
pulsando ardores y latiendo rayos,
hace más tenebrosa
la obscura habitación con luz dudosa?
Sí, pues a sus reflejos
puedo determinar, aunque de lejos,
una prisión obscura;
que es de un vivo cadáver sepultura;