La vida es sueño
La vida es sueño y porque más me asombre,
en el traje de fiera yace un hombre[10]
de prisiones[11] cargado
y sólo de la luz acompañado.
Pues huír no podemos,
desde aquí sus desdichas escuchemos.
Sepamos lo que dice.
(Descúbrese SEGISMUNDO con una cadena y la luz vestido de pieles[12]).

SEGISMUNDO: ¡Ay mísero de mí, y ay infelice!
Apurar[13], cielos, pretendo,
ya que me tratáis así,
qué delito cometí
contra vosotros naciendo.
Aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido;
bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor,
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
Sólo quisiera saber
para apurar[14] mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito del nacer),
¿qué más os pude ofender,
para castigarme más?