La vida es sueño
La vida es sueño Los orígenes del Barroco hay que buscarlos en el Renacimiento español y más concretamente en el reinado de Carlos V (1517-1566). Éste, impulsado por razones hereditarias y por una exagerada ambición, intenta hacer de España la mayor potencia del mundo y del catolicismo, la primera de las religiones. Resucitando las viejas formas clásicas de gobierno se corona Emperador y pretende aunar en su mando la unidad religiosa y militar. En su empeño por extender la idea imperial, Carlos V esquilma los recursos económicos en guerras sin fin y tiene que recurrir a los banqueros alemanes para hacer frente a los cuantiosos gastos. La decadencia comienza a ser una realidad y, cuando en 1550 sube al trono su hijo Felipe II, son muchos los que consideran al Imperio español como un ídolo con los pies de barro. Sin embargo, Felipe II no desiste del empeño iniciado por su padre y en su desorbitado intento, agota las ya escasísimas posibilidades económicas a costa del sacrificio continuo del pueblo. Las frecuentes crisis económicas van sacudiendo el orden social, acrecientan la inseguridad de la vida y acaban finalmente con el equilibrio renacentista.
