La vida es sueño
La vida es sueño a sus prisiones se vuelva,
podrá entender que soñó,
y hará bien cuando lo entienda;
porque en el mundo, Clotaldo,
todos lo que viven sueñan.
CLOTALDO: Razones no me faltaran
para probar que no aciertas;
mas ya no tiene remedio;
y, según dicen las señas,
parece que ha despertado
y hacia nosotros se acerca.
BASILIO: Yo me quiero retirar;
tú, como ayo suyo, llega[110],
y de tantas confusiones
como su discurso cercan,
le saca con la verdad.
CLOTALDO: ¿En fin, que me das licencia
para que lo diga?
BASILIO: Sí;
que podrá ser, con saberla,
que, conocido el peligro,
más fácilmente se venza[111].
(Vase el rey BASILIO y sale CLARÍN).
CLARÍN: (Ap. A costa de cuatro palos,
que el llegar aquí me cuesta,
de un alabardero[112] rubio
que barbó de su librea[112a] rubio,