La vida es sueño
La vida es sueño tengo de ver cuanto pasa;
que no hay ventana[113] más cierta
que aquella que, sin rogar
a un ministro de boletas[114],
un hombre se trae consigo;
pues para todas las fiestas,
despojado y despejado
se asoma a su desvergüenza).
CLOTALDO: (Ap. Éste es Clarín, el criado
Aparte de aquélla, ¡ay cielos!, de aquélla
que, tratante[115] de desdichas,
pasó a Polonia mi afrenta).
Clarín, ¿qué hay de nuevo?
CLARÍN: Hay,
señor, que tu gran clemencia,
dispuesta a vengar agravios
de Rosaura, la aconseja
que tome su propio traje.
CLOTALDO: Y es bien, por que no parezca
liviandad[116].
CLARÍN: Hay, que mudando
su nombre, y tomando, cuerda,
nombre de sobrina tuya,
hoy tanto honor se acrecienta,
que dama en palacio ya
de la singular Estrella
vive.