La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes
Anochecía,
Apagábanse lentamente las últimas luces de la tarde, cuando comenzaban a reunirse grupos de jóvenes en la esquina de las calles Charcas y Callao, a pocos metros del edificio de la Escuela Superior de Comercio "Carlos Pellegrini".
La nitidez de los rasgos se esfumaba y al observarse solamente las siluetas de quienes se concentraban frente a la vieja casa de la calle Charcas al 1851, se tenía la sensación de ver un enjambre de abejas entrando en su colmena.
Finalizaba el verano, La alta temperatura y la atmósfera agobiadora, desmentían el nombre de Buenos Aires, que orgullosamente lucía la ciudad.
Al calor reinante debía agregarse el entusiasmo que despertaban las luchas políticas; faltaban menos de dos semanas para para elegir presiente de la República y legisladores, y a propaganda llegaba a sus momentos de mayor intesidad.