La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes Agradable escucharle cuando proclamaba su adoración a la naturaleza; explicando análisis de la tierra abandonaba la descripción organoléptica para recitar entusiasmado: "La tierra, madre generosa, madre noble, madre grande, la que da todo al hombre"... y así continuaba largo tiempo.
Desgraciadamente estaba muy enfermo, asistiendo a muy pocas clases. Meses después falleció, lamentándose sinceramente su deceso pues en muy poco tiempo conquistó unánime afecto por su bondad.
Reducíase a diez el número de materias, pues había once en cuarto año. Contábanse entre las nuevas, Física y Psicología.
