La barra de los tres golpes
La barra de los tres golpes
El Dr. Carranza, de apuesta figura, de blancos cabellos y pausada voz, fue el titular de historia. Su clase inicial consistió. en una magnífica conferencia seguida con profunda atención, por todos, trabando un esquema de la edad media.
Su conocimiento del tema, su palabra cautivante, fueron motivo de satisfacción para los oyentes, pues tuvieron la seguridad de que aprenderían la materia. Pero la alegría duró poco.
El titular de una asignatura, al saber que la nueva división había tenido el año anterior a determinado colega, se negó rotundamente a continuar y pidió el inmediato cambio, que le fue concedido.
Así, pues, nos transfirieron a otra división: la cuarta de segundo año.
Ocupamos un largo y angosto salón con una puerta de salida a la derecha y con ventanas enrejadas hacia la izquierda, que, lo separaban del depósito de mapas y útiles; más que un aula, parecía una celda carcelaria.
Teníamos dos materias nuevas: ciencias naturales y francés.
