Música sentimental
Música sentimental Reunidos los señores: yo y el cónsul, por Pablo, y, por el conde, el vizconde y el barón, fue esto, poco más o menos, lo que hubo en sustancia:
El último tomó la palabra y dijo: que había sido nombrado con el otro para exigir una reparación en el terreno a la sangrienta ofensa inferida a su amigo y cliente; que el hecho de que se trataba era de esos que no admiten discusión, por lo que se abstenía de entrar en comentarios incongruentes; que la cuestión podía sólo dirimirse en el terreno del honor; que un duelo a muerte era inevitable y que, usando de su derecho de ofendido, el conde elegía el florete y dejaba a nuestro arbitrio fijar el día la hora y el lugar.
