Música sentimental
Música sentimental Tuve un mal trago, adentro.
Flaco, macilento, encorvado como un viejo, sin pelo, el pescuezo hinchado, la piel arrugada y seca, la respiración ronca, la mirada muerta, mostrando en el rostro y en las manos, más profundas cada vez las huellas que la enfermedad iba dejando, veinte años habÃan pasado en pocos meses por la vida de aquel hombre joven, vigoroso y lindo.
Al verlo:
—Sabe que lo encuentro muy bien, es otro usted —exclamé como dándole un caldito.
—Asà me dice Loulou, pero a mà me parece lo contrario; esto —repuso tristemente, señalándose la cara—, y este otro —siguió mirándose las manos— …, ¡hum!…, algo serio debo tener en la sangre yo, no me siento nada bien.
