El hombre rebelde

El hombre rebelde

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«Vana cosa la pintura que nos gusta por el parecido de los objetos que no podrían gustarnos». Delacroix, que cita la frase célebre de Pascal, escribe con razón «extraña» en vez de «vana». Tales objetos no podrían gustarnos, ya que no los vemos; están sumergidos y negados en un devenir perpetuo. ¿Quién miraba las manos del verdugo durante la flagelación, los olivos en el vía crucis? Pero helos aquí representados, arrebatados al movimiento incesante de la Pasión, y el dolor de Cristo, aprisionado en estas imágenes de violencia y belleza, grita de nuevo todos los días entre las salas frías de los museos. El estilo de un pintor reside en esta conjunción de la naturaleza y la historia, esta presencia impuesta a lo que deviene siempre. El arte realiza, sin esfuerzo aparente, la reconciliación de lo singular y lo universal con que soñaba Hegel. ¿No será ésta la razón por la que las épocas locas de unidad se vuelven hacia las artes primitivas, en las que la estilización es más intensa, la unidad más provocativa? La estilización más fuerte se encuentra siempre al principio y al final de las épocas artísticas; explica la fuerza de negación y de transposición que ha levantado a toda la pintura moderna en un impulso desordenado hacia el ser y la unidad. La queja admirable de Van Gogh es el grito orgulloso y desesperado de todos los artistas. «Puedo pasar, en la vida y en la pintura también, sin Dios. Pero no puedo, enfermo, pasar sin algo que es mayor que yo, que es mi vida, la fuerza de crear».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker