El hombre rebelde
El hombre rebelde Volvamos al esclavo en rebeldía para aclarar este punto. Éste implantaba, en su protesta, la existencia del amo contra el cual se rebelaba. Pero, al mismo tiempo, demostraba que tenía en su dependencia el poder de este último y afirmaba su propio poder: el de poner continuamente en tela de juicio la superioridad que lo dominaba hasta entonces. Desde este punto de vista, amo y esclavo están verdaderamente en la misma historia: la realeza temporal de uno es tan relativa como la sumisión del otro. Ambas fuerzas se afirman alternativamente, en el instante de la rebeldía, hasta el momento en que se enfrenten para destruirse, desapareciendo entonces, provisionalmente, una de las dos.