El hombre rebelde
El hombre rebelde De igual manera, si el hombre en rebeldía metafísica se levanta contra un poder, cuya existencia afirma simultáneamente, no instituye esta existencia hasta el instante mismo en que la impugna. Arrastra entonces a ese ser superior a la misma aventura humillada que al hombre, equivaliendo su poder vano a nuestra vana condición. Lo somete a nuestra fuerza de rechazo, lo doblega, a su vez, ante la parte del hombre que no se doblega, lo integra a la fuerza en una existencia absurda con respecto a nosotros, lo saca por último de su refugio intemporal para introducirlo en la historia, muy lejos de una estabilidad eterna que sólo podrá encontrar en el consentimiento unánime de los hombres. La rebeldía afirma así que en su nivel toda existencia superior es cuando menos contradictoria.