El malentendido
El malentendido No lo sé. Supongo que le parecerá raro. Pero lo cierto es que no lo sé. Para quedarse en un lugar, tiene que haber razones: amistades, seres queridos… Si no, lo mismo da estar en un sitio que en otro. Y como resulta difícil saber si a uno le recibirán bien, es lógico que no sepa aún lo que haré.
MARTA
Lo que dice me parece un tanto confuso.
JAN
Tal vez lo sea, pero no sé expresarme mejor.
LA MADRE
Ya verá qué pronto se cansa.
JAN
No, tengo un corazón fiel y, si me dan la oportunidad, creo enseguida recuerdos.
MARTA (Con impaciencia.)
El corazón aquí no pinta nada.
JAN (Como si no hubiera oído, a LA MADRE.)
La veo muy desengañada. ¿Tanto tiempo hace que vive en este hotel?
LA MADRE
Hace años, muchísimos años. Tantos que no recuerdo ya ni los comienzos, y hasta he olvidado cómo era yo entonces. Ésta es mi hija.
MARTA
Madre, no tiene sentido que cuente usted esas cosas.