El primer hombre
El primer hombre En otra ocasión, como le preguntaran por su religión, respondió «católica». Le preguntaron si había que inscribirlo en los cursos de instrucción religiosa, y recordando los temores de su abuela, respondió que no.
—En una palabra —dijo el pasante, burlón pero sin reírse—, usted es católico no practicante.
Jacques no podía decir nada de lo que ocurría en su casa, ni explicar de qué manera singular encaraban los suyos la religión. Respondió, pues, firmemente «sí», cosa que provocó la risa y le ganó fama de seguro de sí mismo en el momento en que se sentía más desorientado.