El primer hombre

El primer hombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La carreta chirriaba en el camino bien trazado pero apenas apisonado. De vez en cuando, saltaba una chispa de la llanta de hierro o del casco de un caballo y un sílex golpeaba la madera de la carreta cuando no se hundía, con un ruido afelpado, en la tierra blanda de la cuneta. Sin embargo, los dos caballitos avanzaban regularmente, tropezando de tarde en tarde, echando el pecho hacia adelante para tirar de la pesada carreta cargada de muebles, dejando atrás incesantemente el camino con sus dos trotes diferentes. A veces uno de ellos expulsaba ruidosamente el aire por las narices y perdía el trote. Entonces el árabe que los guiaba hacía restallar de plano sobre el lomo las riendas gastadas,(3) y el animal retomaba valientemente su ritmo.

El hombre que viajaba junto al conductor en la banqueta delantera, un francés de unos treinta años, de expresión cerrada, miraba las dos grupas que se agitaban delante. De buena estatura, achaparrado, la cara alargada, con una frente alta y cuadrada, la mandíbula enérgica, los ojos claros, llevaba, pese a lo avanzado de la estación, una chaqueta de dril con tres botones, cerrada hasta el cuello, como se usaba en aquel tiempo, y una gorra{4} ligera sobre el pelo corto.{5} En el momento en que la lluvia empezó a deslizarse sobre la capota, se volvió hacia el interior del vehículo:

—¿Todo bien? —gritó.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker