El verano

El verano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Así que hay que resignarse. Pero, llegado el caso, se puede intentar rectificar el tiro, repetir entonces que uno no puede ser en todo momento un pintor del absurdo y que nadie puede creer en una literatura desesperada. Que quede claro: siempre es posible escribir o haber escrito un ensayo sobre la noción de absurdo. Pero también se puede escribir sobre el incesto sin haber tenido por ello que precipitarse sobre una desgraciada hermana, y tampoco he leído en ninguna parte que Sófocles quitara de en medio a su padre y deshonrara a su madre. La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se pinta en sus libros es una de las puerilidades que el romanticismo nos ha legado. No es imposible, muy al contrario, que un artista se interese ante todo por los demás, o por su época, o por mitos familiares. Aun cuando se ponga a sí mismo en escena, puede considerarse excepcional que hable de lo que él realmente es. Las obras de un hombre trazan con frecuencia la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia, sobre todo cuando pretenden ser autobiográficas. Ningún hombre se ha atrevido nunca a pintarse tal como es.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker