Escritos libertarios

Escritos libertarios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Finalmente, que los campesinos de Aragón ni siquiera hubieran sido «un objeto de curiosidad» para los milicianos nos parece una fórmula muy precipitada. Cuando avanzábamos por las tierras miserables que se encuentran a orillas del Ebro, eran los campesinos de la región los que nos servían de guías, eran los campesinos los que nos acogían en los pueblos conquistados, eran los campesinos los que se replegaban con nosotros. Y cuando abandonamos Pina, fueron los campesinos los que vinieron a darnos las gracias por haberlos protegido sin haberles hecho sentir nunca nuestra presencia. Y el consejero militar que entonces nos guiaba, un francés que también murió luchando para que la miseria campesina desapareciera del suelo ibérico, tenía la delicadeza, cuando las familias campesinas nos acogían en su mesa, de dejar al padre la tarea de presidir la comida, siguiendo una costumbre que nos parecía anticuada —por otra parte, condenaba a las mujeres a comer agachadas cerca del hogar— y que nosotros respetábamos.

Son recuerdos, mi querido Samson, de los que el afecto por Simone Weil sale intacto, pero que expresan también la amistad por los que supieron vivir según las dimensiones de su sueño, puesto que la justicia nunca cambia de bando.

Louis Mercier


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker