Escritos libertarios
Escritos libertarios Es la ocasión de hacer una comparación entre la guerra civil española y la ocupación militar de Hungría. En su homenaje a Madariaga, que Témoins reprodujo parcialmente, Camus incrimina «a los filósofos de derechas» que hayan apoyado «la opresión de toda esta nación por un ejército y una policía extranjeros». Por supuesto, Camus piensa en el envío en 1936 por parte de Hitler de tropas alemanas a España. Este año 1957, «los pensadores de izquierdas» justificaban la ocupación de Hungría por tropas soviéticas. Recordemos que Camus militó por una tercera vía, radical, a la vez anticapitalista y antimarxista. Ante Madariaga, reclama que «la inteligencia también tome las armas». A sus ojos —Camus lo dice en la parte no publicada de su homenaje—, Salvador de Madariaga es uno de los pocos contemporáneos «que pueden llevar legítimamente el título de filósofo», en el sentido de que une «pensamiento» y «acción», contrariamente a los «pensadores oficiales», tanto de derechas como de izquierdas. Salvador de Madariaga, un joven diplomático en Ginebra, había recibido el apodo de «la conciencia de la Sociedad de Naciones» por haber denunciado el ascenso de los fascistas en un momento en que las democracias pecaban de laxismo a este respecto. Se indigna en especial de la intervención de Mussolini en Etiopía, donde la aviación italiana utiliza —en esta guerra de conquista colonial— difusores de aceite con gas mostaza empleados en Australia contra las plagas de roedores.