Escritos libertarios
Escritos libertarios El mito de Sísifo gira en torno al suicidio; El hombre rebelde, alrededor del asesinato. En uno, Camus concluye que la perseverancia forma parte «del error de ser hombre»; en el otro, propone al hombre «absurdo» que concentre y, por consiguiente, que limite su revuelta racionalizando. ¿Qué necesito y qué medios tengo para transformar el mundo? Ese deseo, de inmensos alcances, solo puede dar lugar a la desesperación o a una nueva y más compleja alienación. Se trata de cambiar la vida, un acto que no parte ni del id central, ni de la necesidad objetiva, pero que tiene como sede el ego, esta realidad verdaderamente individual, factor desconocido de Marx y de Stirner, que Freud reconoció como periférico, como lo es esencialmente el sistema nervioso en el conjunto del cuerpo. Aparte de esta actividad consciente, localizada en los límites del ser, la transformación del mundo se hará siempre contra nosotros; será la obra de la especie o de la historia, pero no la nuestra. Su tema será la abolición del yo, es decir, en realidad, de esa pluralidad, los yos humanos, con sus relaciones interindividuales.