Escritos libertarios
Escritos libertarios Sería vano pasarlo por alto: el problema de la objeción de conciencia se plantea ahora ante el conjunto del mundo civilizado. En Francia, en especial, experimenta una agudeza creciente, pues el sacrificio deliberado de un centenar de jóvenes que suman más de doscientos años de prisión lo ha colocado ante la opinión pública y ante el Gobierno.
Diferentes países que sufren un drama semejante han empezado a ponerle remedio mediante un estatuto apropiado. Se ha abierto un camino, que Francia tendrá también el honor de seguir, e incluso con un paso más intrépido que el de los países que lo han precedido.
Por otra parte, al actuar de esta manera, no hará más que volver a un principio que los propios miembros de la Convención, tan exigentes para todo lo que tiene relación con la salvación nacional, habían reconocido.
En efecto, un texto de 1793, que emana del Comité de Salvación Pública, está conforme, en los términos que vamos a leer, con la voluntad expresada por los anabaptistas de no llevar armas: