Escritos libertarios
Escritos libertarios —Como periodista —dice alguien—, ¿no se ha sentido molesto por la coyuntura polÃtica y las directrices patronales?
—Es cierto que el hecho de escribir un editorial comporta necesariamente concesiones tanto frente a la opinión pública como ante los colegas que se expresan en la misma publicación. Esto lleva hoy a decir más bien menos que demasiado. Por lo tanto, nunca me he sentido satisfecho de mis trabajos de periodista.
Primero, porque exigen una rapidez de ejecución que siempre me molesta y que implica para mà la imposibilidad más o menos constante de revisar mi pensamiento.
Segundo, porque me horroriza tener enemigos y la polémica periodÃstica conduce invariablemente a ello. Para mÃ, es un sufrimiento perpetuo, porque hay que convenir que formamos parte de la metrópoli de la maldad, de la denigración y de la mentira sistemáticas. Vivimos constantemente en una conspiración lamentable, que hace irrespirable la atmósfera de este paÃs. Pero ¿cómo salir?
—Algunos escritores más o menos influyentes —dice otro— son algo dogmáticos. ¿No representa eso un peligro?