Los justos
Los justos DORA. —(se lanza hacia él). ¡Oh, Boria, estoy con vosotros! Llegaré hasta el fin. Odio la tiranÃa y sé que no podemos hacer otra cosa. Pero yo elegà esto con el corazón gozoso y ahora continúo con el corazón triste. Esa es la diferencia. Somos prisioneros.
ANNENKOV. —Rusia entera está en prisión. Haremos volar sus muros en pedazos.
DORA. —Dame la bomba y ya verás. Avanzaré en medio de la hoguera y sin embargo mi paso será firme. Es fácil, es mucho más fácil morir de sus contradicciones que vivirlas. ¿Has amado, por lo menos, has amado, Boria?
ANNENKOV. —He amado, pero hace tanto tiempo que ya no me acuerdo.
DORA. —¿Cuánto tiempo?
ANNENKOV. —Cuatro años.
DORA. —¿Cuántos hace que diriges la organización?
ANNENKOV. —Cuatro. (Una pausa). Ahora mi amor es para la organización.