Juvenilia
Juvenilia Es lo mejor que has escrito… Tu libro será leído en los colegios con cariño y con deleite, y fuera de ellos, con aquella dulce melancolía de los recuerdos… Y al concluir la última página, no viendo mi nombre sino el tuyo al pie de ella, un sentimiento legítimo me ha invadido y he pensado con justicia que la envidia es una grande y noble calidad humana.[6]
Una envidia grande y noble enlaza a los miembros de la coalición. Dice Cané de Cambaceres, de otro sector de la misma coalición, cuando recuerda sus noches del Colón:
¡Esa avant scene! Eugenio Cambaceres, con el atractivo de su talento, de su gusto artístico, de su exquisita cultura, de su fortuna, de su aspecto físico, pues todo lo tenía ese hombre que parecía haber nacido bajo la protección de un hada bienhechora, era el jefe incontestado.[7]
JUVENILIA CON LA GRAN ALDEA