R.U.R. (Robots Universales Rossum)
R.U.R. (Robots Universales Rossum) HELMAN: Ja, ja, más bien. Como Robinsón Crusoe. (Levanta el vaso.) Madame Elena, mis mejores deseos. Vamos, Domin, afuera eso.
ELENA (Riendo): ¿Qué ha pasado?
DOMIN (Tirándose en una butaca y encendiendo un puro): Espera un momento. Siéntate, Elena. (Levanta el dedo. Pausa.) Todo ha terminado.
ELENA: ¿Qué quieres decir?
DOMIN: ¿No sabías nada de la sublevación?
ELENA: ¿Qué sublevación?
DOMIN: La sublevación de los robots. ¿Me sigues?
ELENA: No.
DOMIN: Dame eso, Alquist.
(Alquist le da un periódico. Domin lo abre y lee)
DOMIN: «En el Havre se ha formado la primera organización nacional de robots… y ha lanzado un llamamiento a todos lo robots del mundo.»
ELENA: Ya he leído eso.
DOMIN (Chupando su puro con intensa aleona): Pues eso quiere decir una revolución. Una revolución mundial de robots.
HELMAN: ¡Por Júpiter! Me gustaría saber…
DOMIN (Golpeando la mesa): Quién empezó esto. No había nadie en el mundo que pudiera influir en los robots, ningún activista, nadie, y, de repente, por las buenas, ocurre esto…
ELENA: ¿Aún no hay más noticias?