El juego de los Insectos
El juego de los Insectos Las mariposas
(Una colina. Muchas flores y cojines de colores brillantes. En el centro una mesa pequeña o una barra con asientos altos y vasos de colores con refrescos y pajas.)
VAGABUNDO: Digo… digo. Está bastante bien. ParaÃso… eso es lo que es… ¡ParaÃso! ¡Y no huele bien!
(CLYTIA entra corriendo seguida por OTTO)
OTTO: Te quiero, Clytia.
(Salen)
VAGABUNDO: ¡Mariposas! Eso es lo que son. Mariposas que juegan. Me gustarÃa quedarme aquà y observarlas si no estuviera tan… Que más da; me pueden echar de una patada si quieren. Me tumbaré aquà cómodamente. ¡Por mi honor que lo haré! (Coge los cojines y los arregla). (Somnoliento). Muy bien… eso es; muy bien. (Entra FELIX, mariposa poeta)
FELIX (En éxtasis): ¡Iris! ¡Iris! ¿Dónde estás, Iris? ¡Si pudiera hallar una rima para ti!
Todo lo que deseo Iris bella…
No, eso es de lo más vulgar.
La estrella a que mis pensamientos van Iris, Iris, radiante Iris…
Esta no es mejor que la otra. Lo sé. Me rechazará y entonces compondré un exquisito lamento. Por ejemplo:
Si al menos estuvieras enferma,
¡dura Iris!,
