La guerra de las salamandras
La guerra de las salamandras »Muy honorable asamblea —comenzó en un susurro el señor director Volavka, y luego alzó la voz—. La situación del mercado de perlas es muy insatisfactoria. Después del año pasado, en que la producción de perlas se multiplicó casi por veinte en comparación con el ya favorable año 1925, comenzó a descender catastróficamente el precio de las perlas hasta en un sesenta y cinco por ciento. Por ello, el Consejo Central ha decidido no sacarlas este año al mercado, guardándolas para una época en que sea mayor la demanda. Por desgracia, en el otoño del año pasado las perlas dejaron de estar de moda, quizá por haberse abaratado tan considerablemente.
»En nuestra filial de Amsterdam están en almacén más de doscientas mil perlas que, por ahora, casi no tienen salida. Por el contrario, —siguió susurrando el director Volavka—, este año la producción de perlas está reduciéndose peligrosamente.