La guerra de las salamandras
La guerra de las salamandras —Yes, esas ratas grandes que saben hacer diques en los rÃos. Mis lagartos tenÃan hechos una gran cantidad de esos diques y diquecitos en aquella BahÃa del Diablo, ¡unos dams tan hermosos!, completamente rectos. Aquello parecÃa una especie de ciudad submarina. Y antes de irme yo, querÃan hacer un dique que cruzase toda la BahÃa del Diablo. Asà es, amigo —continuó—. «Ya saben transportar las piedras de un lugar a otro, haciéndolas rodar. Alberto…» —era un tapa-boy— «se ha aplastado los dedos»… 21 de junio: «El dayak se ha comido a Alberto. Después se puso muy enfermo. 15 gotas de láudano. Prometió no hacerlo más. Ha llovido durante todo el dÃa…» 30 de junio: «Los lagartos han construido un dique. Toby no quiere trabajar…». ¡Ése sà que era vivo, señor! —explicaba con admiración el capitán—. Esos vivos siempre estaban inventando algo para no hacer nada. ¡HabÃa que ver a aquel Toby! ¿Qué se puede hacer? Hasta entre los lagartos hay grandes diferencias. 3 de julio: «Hoy le he entregado un cuchillo a Sergent». Era un lagarto grande y fuerte, aquel Sergent. Y muy hábil, señor mÃo… 7 de julio: «Sergent ha matado con su cuchillo un cuttlefish». Es un pez que tiene una especie de tinta color maroon, ¿sabe?
—¿Sepia?