La krakatita

La krakatita

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nada más. Firmada, Anči. A Prokop, dios sabe por qué, se le partía el corazón ante esas dos líneas.

En fin, con la fecha, tan afortunadamente obtenida, corrió al primer banco: ¿podrían decirle quién recogió tal día en esa caja, digamos, treinta mil coronas? Hicieron un gesto de desaprobación con la cabeza: por lo visto no era costumbre ni estaba permitido en absoluto. Pero cuando vieron lo apesadumbrado que estaba, fueron a consultar a alguien y después le preguntaron de qué cuenta se había retirado el dinero, o al menos si fueron retirados con cartilla, de una cuenta corriente, con cheque o a crédito. Prokop no tenía la más mínima idea. Además, le dijeron, quizás la persona en cuestión únicamente vendió allí unos valores; en ese caso su nombre ni siquiera tenía por qué estar en los libros de registro. Y cuando por fin Prokop les confesó que no sabía si quiera si aquel dinero se había cobrado en ese banco o en otro cualquiera, se echaron a reír y le preguntaron si pretendía recorrer con esa pregunta las doscientas cincuenta o más instituciones financieras, filiales y oficinas de cambio que había en Praga. De modo que la genial idea de Prokop fracasó estrepitosamente.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker