La krakatita
La krakatita —Tomarle las medidas —habÃa sacado ya del faldón un metro enrollado y se disponÃa a medir la pernera del pantalón de Prokop. Prokop retrocedió hasta la ventana.
—Déjelo, ¿eh? —le espetó irritado—. Yo no he encargado ningún traje.
—Ya he recibido órdenes —señaló el caballero respetuosamente.
—Escuche —dijo Prokop conteniéndose—, váyase a… ¡No quiero ningún traje y punto! ¿Me ha comprendido?
—Disculpe —asintió el señor Drehbein, se agachó delante de Prokop, le levantó el borde del chaleco y estiró del extremo inferior de los pantalones—. Un par de centÃmetros más —hizo notar levantándose—. Si me permite… —E introdujo las manos bajo los brazos de Prokop con aire de entendido—. Demasiado suelto.
—Está bien —rezongó Prokop, y le dio la espalda.
—Gracias —hizo saber el caballero, y le alisó un pliegue de la espalda. Prokop se dio la vuelta furioso.
—Oiga, quÃteme las manos de encima o…