La krakatita
La krakatita —Un explosivo. Lo tiene sobre su cuerpo… Quizás pudiera dispararse un cañón con él —La princesa se rió.
—¡No sabÃa que el maquillaje fuera un explosivo!
—Todo es un explosivo… cuando se sabe manipular correctamente. Usted misma…
—¿Qué?
—Nada. Una explosión latente. Es usted terriblemente explosiva.
—Si alguien me sabe manipular correctamente —se rió la princesa, volviendo a ponerse seria de repente—. Malvada, insensible, iracunda, codiciosa y orgullosa, ¿no es as�
—Una muchacha que está dispuesta a dejar que le arranquen la piel… para una ancianita… —La princesa se ruborizó.
—¿Quién se lo ha dicho?
—Mon oncle Charles —dejó escapar Prokop. La princesa se quedó rÃgida, alejándose de repente a una distancia de cien millas.
—Ah, el prÃncipe Rohn —lo corrigió con sequedad—. El prÃncipe Rohn habla demasiado. Me alegra que se encuentre usted all right. —Una leve inclinación de cabeza y Wille atravesó flotando la sala al lado de un caballero de uniforme, dejando a Prokop enfurecido en su rincón.