La krakatita

La krakatita

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Estuve dudando hasta el último momento si ir a verte. ¿Sabes que tengo casi treinta años? Cuando tenía quince me enamoré de nuestro capellán, con locura. Fui a confesarme con él para verlo de cerca, y como me avergonzaba decir que había robado o mentido, le confesé que había fornicado; no sabía lo que eso significaba, al pobre le costó mucho trabajo disuadirme de ello. Ahora no podría confesarme con él —finalizó en voz baja, y una cierta amargura deformó sus labios.

A Prokop le inquietaba el continuo autoanálisis de la princesa; en él vislumbraba una angustiosa tendencia auto-punitiva. Intentó buscar otros temas, pero cayó en la cuenta, para su horror, de que si no hablaban de amor no tenían de qué hablar. Estaban de pie en el bastión; para la princesa fue en cierto modo un alivio regresar, recordar, contar pequeñas confidencias sobre sí misma.

—Poco después de aquella confesión tuvimos en palacio un profesor de baile que se enamoró de mi institutriz, una mujerona gorda. Yo lo descubrí y… los vi, ¿sabes? Aquello me repugnó, ¡oh!, pero los observé y… No podía comprender aquello. Pero luego, en una ocasión, mientras bailábamos, lo entendí de golpe, cuando me estrechó contra él. Después ya no se le permitió ponerme la mano encima; incluso… le… disparé con una carabina. Tuvieron que echarlos a los dos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker