Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas El comprador empezó a defenderme inmediatamente.
—SÃ, es cierto —afirmó—, pero al fin y al cabo no es un error muy grave. Es solamente…
—Cualquier error —le interrump× puede resultar costoso, y todos son irritantes.
Quiso hablar, pero no lo dejé. Yo estaba a mis anchas. Por primera vez en la vida me criticaba a mà mismo, y estaba encantado.
—Debà tener más cuidado —prosegu×. Usted me encarga mucho trabajo y merece que se le entregue lo mejor. AsÃ, pues, voy a hacer este dibujo de nuevo.
—¡No, no! —protestó—. Ni piense en tomarse toda esa molestia.
Elogió después mi trabajo, me aseguró que sólo hacÃa falta una leve modificación, y que mi ligero error no habÃa costado dinero a su firma; que, al fin y al cabo, era una cuestión de detalle, que no valÃa la pena preocuparse.
Mi prontitud en criticarme le habÃa quitado el ansia de pelear. Terminó por invitarme a almorzar, y antes de separarnos me pagó mi trabajo y me encargó otro.
Hay un cierto grado de satisfacción en tener el valor de admitir los errores propios. No sólo limpia el aire de culpa y actitud defensiva, sino que a menudo ayuda a resolver el problema creado por el error.