Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas … provocarÃa una explosión por parte de mi jefe. Mientras trataba de decidir cómo manejar esta situación, comprendà que todo el problema habÃa salido de un error mÃo, y tendrÃa que admitirlo asÃ. Entré en la oficina de mi jefe, le dije que habÃa cometido un error, y después le hice un informe completo de los hechos. Replicó de modo explosivo que era culpa del departamento de personal. Repetà que la culpa era mÃa. Volvió a explotar contra el descuido del departamento contable. Una vez más le expliqué que la culpa era toda mÃa. Culpó a otras dos personas de la oficina. Pero cada vez yo repetÃa que era culpa mÃa. Al fin me miró y me dijo: «De acuerdo, es culpa suya. Arréglelo como mejor le parezca». El error fue corregido y no hubo problemas para nadie. Me sentà muy satisfecho porque pude manejar una situación tensa y tuve el valor de no buscar excusas. Desde entonces mi jefe me respetó más.
Cualquier tonto puede tratar de defender sus errores —y casi todos los tontos lo hacen—, pero está por encima de los demás, y asume un sentimiento de nobleza y exaltación quien admite los propios errores.
Por ejemplo, una de las cosas más bellas que registra la historia de Robert E. Lee es la forma en que se echó toda la culpa por el fracaso de la carga de Pickett en Gettysburg.