A traves del espejo
A traves del espejo -¡Ah! En cuanto a poemas -dijo Humpty Dumpty, extendiendo elocuentemente una de sus grandes manos-yo puedo recitar tan bien como cualquiera, si es que se trata de eso...
-¡Oh, no es necesario que se trate de eso! -se apresuró a atajarle Alicia, con la vana esperanza de impedir que empezara. -El poema que voy a recitar -continuó sin hacerle el menor caso-fue escrito especialmente para entretenerte.
A Alicia le pareció que en tal caso no tenÃa más remedio que escuchar; de forma que se sentó y le dio unas «gracias» más bien resignadas.
En invierno, cuando los campos están blancos, canto esta canción en tu loor.
-Sólo que no la canto -añadió a modo de explicación. -Ya veo que no -dijo Alicia.
-Si tú puedes ver si la estoy cantando o no, tienes más vista que la mayor parte de la gente -observó severamente Humpty Dumpty. Alicia se quedó callada.
En primavera, cuando verdean los bosques, me esforzaré por decirte lo que pienso MuchÃsimas gracias -dijo Alicia.
En verano, cuando los dÃas son largos a lo mejor llegues a comprenderla.
En otoño, cuando las frondas lucen castañas, tomarás pluma y papel para anotarla.