A traves del espejo
A traves del espejo -Es la primera noticia que tengo de que vaya yo a dar una fiesta --intercaló Alicia-pero si va a haber una me parece que soy yo la que debe de invitar a la gente.
-Ya te dimos la oportunidad de hacerlo -observó la Reina roja-pero mucho me temo que no te han dado aún bastantes lecciones de buenos modales.
-Los buenos modales no se aprenden en las lecciones -corrigió Alicia-. Lo que se enseña en las lecciones es a sumar y cosas por el estilo.
-¿Sabes sumar? -le preguntó la Reina blanca-. ¿Cuánto es uno y uno y uno y uno y uno y uno y uno y uno?
-No sé -dijo Alicia-he perdido la cuenta. -No sabe sumar -interrumpió la Reina roja-. ¿Sabes restar? ¿Cuánto es ocho menos nueve?
-Restarle nueve a ocho no puede ser, ya sabe -replicó Alicia vivamente- pero, en cambio...
-Tampoco sabe restar -concluyó la Reina blanca-. ¿Sabes dividir? Divide un pan con un cuchillo..., ¡a ver si sabes contestar a eso!
-Supongo que... -estaba empezando a decir Alicia, pero la Reina roja contestó por ella-: Pan y mantequilla, por supuesto. Prueba hacer otra resta: quítale un hueso a un perro y, ¿qué queda?