A traves del espejo
A traves del espejo -Y, ¿qué es lo que quería? -preguntó la Reina roja. -Dijo que iba a entrar como fuera -explicó la Reina blanca-porque estaba buscando a un hipopótamo. Ahora que lo que ocurrió es que aquella mañana no había nada que se le pareciese por la casa.
-Y, ¿es que sí suele haberlos, por lo general? -preguntó Alicia muy asombrada.
-Bueno, sólo los jueves -replicó la Reina. -Yo sí sé a lo que iba Humpty Dumpty -afirmó Alicia-. Lo que quería era castigar a los peces, porque...
Pero la Reina blanca reanudó en ese momento su narración. -¡Qué de truenos y de relámpagos! ¡Es que no sabéis lo que fue aquello! (-Ella es la que nunca sabe nada, por supuesto -intercaló la Reina roja.) Y se desprendió parte del techo y por ahí ¡se colaron una de truenos...! ¡Y se pusieron a rodar por todas partes como piedras de molino..., tumbando mesas y revolviéndolo todo..., hasta que me asusté tanto que no me acordaba ni de mi propio nombre!
Alicia se dijo a si misma: -¡A mi desde luego no se me habría ocurrido ni siquiera intentar recordar mi nombre en medio de un accidente tal! ¿De qué me habría servido lograrlo! -pero no lo dijo en voz alta por no herir los sentimientos de la pobre reina.