A traves del espejo
A traves del espejo Me, pregunto por qué no estaría bien que me lo entregara ella misma --pensó Alicia, a medida que avanzaba a tientas entre mesas y sillas, pues el fondo de la tienda estaba muy oscuro. -Ese huevo parece estar alejándose cuanto más camino hacia él y..., ¿qué es esto?, ¿será una silla?, pero..., ¿cómo?, ¡si tiene ramas! ¡Que raro es esto de encontrarse un árbol creciendo aquí dentro! ¡Pero si también veo allí un pequeño riachuelo! Bueno, desde luego esta es la tienda más extraña que haya visto jamás...
Alicia continuó de este modo, cada vez más asombrada a medida que todo a lo que se acercaba se iba convirtiendo en un árbol; y casi esperaba que le sucediera lo mismo al huevo.